domingo, 25 de mayo de 2008
lunes, 19 de mayo de 2008
Nuevos tiempos para la lírica
Cuando se reunen las condiciones para que una nueva idea se forje entre lo mas tradicional y lo que viene pisando fuerte, se enriquecen los sentidos. Esto pasa en las metrópolis más importantes, dónde la gente emprendedora busca a su alrededor lo más trendy y observa lo que pasa más allá de la punta de su nariz.
Hay muchos ingredientes en la rive gauche de la Gran Vía para que esto se denote con certeza. El mundo degradante de prostitucion, calles a medio asfaltar y grafitti demodé, han dado vida a un nuevo microcosmos que sigue a lo que se montó en su día en la calle Fuencarral. Me encanta pasear, ahora puedo llamarlo así, por la zona que forma el triángulo de Ballesta-Colón-Corredera Baja, y me rodean persistentes andantes new age, consumismo de tendencias puras y duras, que se enfrentan a una necesidad. Necesidad que ya gritaba a voces un cambio brusco: yonquis por bohemios, puticlubs por tiendas.
El emparentar todo ésto con los cambios más que evidentes que han sufrido el Meatpacking neoyorquino, o el soho londinense es más que una realidad, es un hecho. Espero que no se comercialice en pro al capitalismo cutre que ya se ha asentado en el vecino barrio de Tribunal. Me encanta la idea de que se persista con ese chic vanguardista que siempre guarda una manufactura minima e ideal, pero todo ésto está empezando, let it be...
Pues ésto es mi semillita de apoyo a todos los que ponen de su parte para que Madrid siga evolucionando, cambiando...y que ésta zona sea de una vez por todas, por su calidad y su excelente ubicación, más que recomendable para todo aquel que pise Barajas...Baci
Hay muchos ingredientes en la rive gauche de la Gran Vía para que esto se denote con certeza. El mundo degradante de prostitucion, calles a medio asfaltar y grafitti demodé, han dado vida a un nuevo microcosmos que sigue a lo que se montó en su día en la calle Fuencarral. Me encanta pasear, ahora puedo llamarlo así, por la zona que forma el triángulo de Ballesta-Colón-Corredera Baja, y me rodean persistentes andantes new age, consumismo de tendencias puras y duras, que se enfrentan a una necesidad. Necesidad que ya gritaba a voces un cambio brusco: yonquis por bohemios, puticlubs por tiendas.
El emparentar todo ésto con los cambios más que evidentes que han sufrido el Meatpacking neoyorquino, o el soho londinense es más que una realidad, es un hecho. Espero que no se comercialice en pro al capitalismo cutre que ya se ha asentado en el vecino barrio de Tribunal. Me encanta la idea de que se persista con ese chic vanguardista que siempre guarda una manufactura minima e ideal, pero todo ésto está empezando, let it be...
Pues ésto es mi semillita de apoyo a todos los que ponen de su parte para que Madrid siga evolucionando, cambiando...y que ésta zona sea de una vez por todas, por su calidad y su excelente ubicación, más que recomendable para todo aquel que pise Barajas...Baci
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