Finales de Junio...llegada del infierno a Madrid.Terrazas, chanclas, bermudas...y cercana fiesta del orgullo, lo que deriva en mucha hora de gimnasio para muchos, los que quieren lucir pamito en carroza, la cual se olvidan que es de celebración, no de celebridades.
Soy de los que dicen que vivir no es un arte, pero se necesita ser un artista para hacerlo.Cuando estoy ya deseoso de la llegada de mi turno para irme de vacaciones, merecidas pienso, me recreo en escenas de garcía márquez para al menos sentarme en hamacas que bordean la costa caribe y el río Magdalena.Y en las escenas costumbristas y mágicas, ya características también en cada mes de Junio en Madrid, donde lo popular no sólo se tiene que apreciar en Almodóvar.
Pues ni Márquez consigue relajarme, divagación tras divagación, no consigo asimilar ni el calor, ni la condensación pública de la subida del petróleo, menos mal que yo cojí mi billete hace cuatro meses. Luego la caída de la venta de los pisos, aunque sólo veo edificios en obras, pero sin embargo, lo que sigue llenando mi cabeza es mi próxima visita a Holliwood, y el resto de la costa californiana. Allí todo es de otra forma. Las preocupaciones maritales se disuelven cuando tienes un buen jardinero que te quita lo malo que sale en tu jardín. Y lo que radica en competecia laboral se basa en tu corte de pelo. Y que si es superficial. A nadie le amarga un dulce. Y un poco de chisporreo de las altas esferas no viene mal cuando, además, estamos hartos de comprobar desde aquí, que la chispa en Europa viene dada por la infuenciales causas que ocurren al otro lado del charco.Çe la vie!
Buen verano
viernes, 27 de junio de 2008
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