Teniendo en cuenta que Madrid no adquiere demasiadas caracteristicas para reconocerse como la plaza de toros del glamour, si tiene mucho de toros y algunos ingredientes para que personas y personajes, aunque reanden el mundo y en especial el viejo continente, fijen aqui su residencia continua. De los tiempos en que la Gadner paseaba palmito por las Ventas y, por que no decirlo, en las timbas ocultas de lo que ahora es el Cock, solo quedan resquicios, pero por mi situación he visto y veré lo que para los expertos puede considerarse como grandes figuras del rejoneo deluxe.
No abundan, por descontado, muchos ejemplos, pero hablar de señoras como Marisa de Borbón, con su porte de aristócrata, aunque sea regalada, y por su consideración verbal, es más que loable que, aunque buena anfitriona de Loewe sea, reconsidere y adquiera obras maestras de auténticas figuras de la moda, cuando pasa por Delitto e Castigo.
Pero para los que de verdad vivimos de ésto, y me refiero al verdadero lujo placentero, somos más de Carmen Lomana. Archiquerida por todos, unos por lo que se frotan las manos cada vez que sale de las boutiques, otros, los que la re-consideramos más que la quintaesencia del petardeo, la que se recicla en un aire hollywoodiense que quita el hipo de un soplo. Señoras que cuando bajan del coche atraigan miradas no hay muchas...doy fe.
Carmen, además de tener una importada y exportada sabiduría en moda, posee todos los requisitos para que, los que además la apreciamos, la tengamos en cuenta para marcar tendencia, pero no de estas rompedoras sin base ni capitel, si no de la auténtica, de la que tiene hilo y aguja, y lienzo y caballete. Como símbolo de la verdadera couture, realzo su potencial más que ganado, como primera bailarina del "Madrid Bergé".
jueves, 10 de abril de 2008
viernes, 4 de abril de 2008
Fila de Pensamientos y Pensamientos que traen Cola
Lo irracional de la burbuja que me rodea me conmueve y me encanta a la vez, y aún no se como puedo formar parte de una sociedad dónde la irrealidad superficial de una millonaria con un aire a lo Jerry Hall puede seducirme de la misma manera que observar un Basquiat, o un Bacon. Será que lo irreal me lleva a pensar en el transfondo de todo lo que experimento. Y es precisamente esa experiencia la que me deja atónito una vez y otra vez...
En estos momentos en los que la locura de una previsible crisis económica se acerca, y todo lo que conlleva todo ésto, también me dice que no sólo forma parte de eso tan super...superficial el que se tiren a la basura principios básicos de la condición humana. Estoy más que harto de críticas sin sentido y de elogios que, muchos, ni siquiera aceptan, más por falsa modestia que por otra cosa.
Se que este escrito puede perder el sentido común para muchos, y para otros, ser el péndulo del día a día de muchas vidas. En un día en el que te pasas más de cuatro horas esperando en la cola del Ayuntamiento para empadronarte, te da por pensar en muchas cosas. Cosas varias. Como lo que haría con los sueldos de los inútiles que procesan malas caras a los contribuyentes que les dan de comer a cambio de no aportar nada. Te da por pensar en lo mucho que va a afectar esta crisis a muchos hipotecouristas, y en lo poco que les va a importar a otros. Al fin y al cabo, qué más da el déficit a los que lo tienen todo asegurado solo por haber aprobado una oposición hace veinte años, o por haber nacido en la cuna acertada...y que se yo de todo ésto, si solo soy el que aguanta diariamente toda esa irracionalidad consumista, elitista y snob, y que me paso mi mañana libre semanal en arreglar un simple dato que podría hacerse telefonicamente, como es el decir: ¡si!, soy yo el que vive en esta casa.
Pues a los que le vaya bien este epílogo casi castrista que piensen en lo que hacen en cualquier rato libre de espera, aunque sea en una estación de metro, el mirar las vías puede dar mucho de sí...Baci.
En estos momentos en los que la locura de una previsible crisis económica se acerca, y todo lo que conlleva todo ésto, también me dice que no sólo forma parte de eso tan super...superficial el que se tiren a la basura principios básicos de la condición humana. Estoy más que harto de críticas sin sentido y de elogios que, muchos, ni siquiera aceptan, más por falsa modestia que por otra cosa.
Se que este escrito puede perder el sentido común para muchos, y para otros, ser el péndulo del día a día de muchas vidas. En un día en el que te pasas más de cuatro horas esperando en la cola del Ayuntamiento para empadronarte, te da por pensar en muchas cosas. Cosas varias. Como lo que haría con los sueldos de los inútiles que procesan malas caras a los contribuyentes que les dan de comer a cambio de no aportar nada. Te da por pensar en lo mucho que va a afectar esta crisis a muchos hipotecouristas, y en lo poco que les va a importar a otros. Al fin y al cabo, qué más da el déficit a los que lo tienen todo asegurado solo por haber aprobado una oposición hace veinte años, o por haber nacido en la cuna acertada...y que se yo de todo ésto, si solo soy el que aguanta diariamente toda esa irracionalidad consumista, elitista y snob, y que me paso mi mañana libre semanal en arreglar un simple dato que podría hacerse telefonicamente, como es el decir: ¡si!, soy yo el que vive en esta casa.
Pues a los que le vaya bien este epílogo casi castrista que piensen en lo que hacen en cualquier rato libre de espera, aunque sea en una estación de metro, el mirar las vías puede dar mucho de sí...Baci.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
